Cómo son las sesiones
Escuchar más que palabras
¿Sabes cuando algo te inquieta, pero no consigues decir bien qué es? Normalmente ocurre más de lo que el pensamiento alcanza: una opresión en el pecho, una inquietud en las piernas, un sentimiento todavía sin nombre.
Te escucho por entero, no solo tus palabras. A veces, lo que más importa aparece como una sensación en el pecho, una imagen, un movimiento de las manos o una pausa larga, y entonces es ahí donde nos quedamos un tiempo. Desde el principio, buscamos lo que te ayuda a sentir más seguridad y apoyo, y seguimos construyendo a partir de ahí. Cuando haya suficiente seguridad, podemos acercarnos con cuidado a lo difícil, nunca más de lo que puedas sostener sin que se vuelva abrumador. Hacemos espacio para que tu cuerpo, o algo que sientes pero aún no puedes poner en palabras, nos muestre el siguiente paso.
Con suficiente seguridad y apoyo, las personas tienden a ir hacia lo que necesitan, como una planta que se vuelve hacia la luz. Poco a poco, las cosas pueden soltarse, y lo que necesitas puede volverse más claro.